Soberanía Alimentaria

Con el programa de soberanía alimentaria de la Universidad de Medellín, buscamos dinamizar un modelo de innovación y proyección social, económica y ecológica que articula diferentes actores en relación a la sostenibilidad y la regeneración de los recursos, así como la adaptabilidad de las comunidades a diferentes condiciones de desarrollo promoviendo la producción autónoma de alimentos, las gestión integral de los territorios, la adaptación al cambio climático y la regeneración de los bienes comunes: aguas, bosques, suelos, semillas, biodiversidad y culturas.

  1. Regeneración y sostenibilidad: diseño y agricultura regenerativa
  2. Participación ciudadana: organización comunitaria
  3. Comercio Justo: mercado agroecológico y campesino
  4. Producción Ecológica: Ecohuerta Universitaria
  5. Consumo responsable: feria por la salud y la sostenibilidad

Procuramos propiciar espacios de integración, articulación, divulgación y ejecución de prácticas de sostenibilidad mediante cinco componentes básicos:


Logros

Participación activa de los estudiantes en el voluntariado campus vivo

Establecimiento de la Ecohuerta Universitaria con la participación de estudiantes, docentes y representantes de organizaciones comunitarias de la ciudad

Realización de giras agroecológicas

Desarrollo de más de 40 ferias agroecológicas y campesinas en alianzas con organizaciones comunitarias y campesinas.

Establecimiento en 2020
del laboratorio vivo

Realización de forma interrumpida desde 2017 de la feria de la salud y la sostenibilidad

2500
ECOHUERTA DIVERSIFICADA Y ESCALONADA

3
TONELADAS DE ALIMENTOS PRODUCIDOS AL AÑO

+50
ESPECIES DE PLANTAS CULTIVADAS

43
MERCADOS AGROECOLÓGICOS

5
ORGANIZACIONES CAMPESINAS

En el año 2015, los líderes mundiales se comprometieron con una nueva agenda de desarrollo sostenible, a partir de la cual establecieron un conjunto de objetivos globales con el propósito de erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos. 

Conscientes de nuestro rol como universidad, desde los programas y proyectos de Campus Vivo trabajamos decididamente para aportar al logro de estos objetivos.  Desde nuestro trabajo por la soberanía alimentaria le aportamos al logro de los objetivos: 

  • Fin de la pobreza
  • Hambre Cero
  • Salud y bienestar
  • Trabajo decente y crecimiento económico
  • Ciudades y comunidades sostenibles 
  • Producción y consumo responsable 
  • Acción por el clima 
  • Vida de ecosistemas terrestres 
  • Alianzas para lograr los objetivos 

Con el proyecto de consumo responsable nos proponemos generar cambios en las prácticas cotidianas de los integrantes de nuestra comunidad académica, en relación a la cantidad y condiciones de los productos que consumimos y su impacto en el agotamiento de los recursos planetarios;  así como en la gestión de los residuos derivados de de ese consumo. Procuramos incentivar prácticas conscientes que se apunten al equilibrio ecológico.

La participación colectiva es un eje primordial de las transformaciones sociales y culturales requeridas para mejorar las condiciones de desarrollo social. Desde el programa de soberanía alimentaria trabajamos de la mano con agremiaciones y asociaciones de productores locales, redes de campesinos, organizaciones estudiantiles, dependencias de nuestra institución y organizaciones público privadas que desarrollan proyectos de interés para el desarrollo sostenible. Entendemos que solo escuchando las voces colectivas podemos lograr los cambios con los que estamos comprometidos.  

El equilibrio ecosistémico se alcanza cuando los procesos implementados para satisfacer las necesidades y demandas de la población son realizados con los adecuados criterios que permitan no solo la conservación, sino también el mejoramiento progresivo de los recursos utilizados. En este sentido, desde nuestro sistema de gestión de la sostenibilidad Campus Vivo, procuramos aportar en la formulación, diseño y socialización de novedosos métodos para la gestión de los recursos productivos. Muestra de ello es el proyecto de agricultura regenerativa con el que materializamos nuestra Ecohuerta. En este proyecto se destaca el diseño, fundamentado en el concepto de permacultura, de los procesos de siembra y el diseño hidrológico usados en nuestra Ecohuerta, que permite optimizar el uso de aguas lluvias a  través del establecimiento de reservorios de agua lluvia con capacidad superior a 70.000 lts, que la abastecen en temporadas de sequía, con lo que se reduce el consumo de agua potable y se aporta al cuidado de las fuentes hídricas de la universidad.

El proyecto Ecohuerta Campus Vivo se desarrolla en más de 2.500 m2 de nuestro campus universitario. Los avances derivados de la permacultura y de las técnicas de producción agroecológica nos han permitido ofrecer a nuestros vecinos y a la comunidad universitaria, alimentos sanos.  Más de 50 variedades de cultivos, entre los que se encuentran hortalizas, verduras, legumbres, frutas, medicinales, aromáticas, condimentos y ornamentales, que nos permiten producir, en promedio, 4 toneladas de alimentos al año para beneficio de nuestra comunidad. 

Semestralmente producimos, en promedio, 2 toneladas de biofertilizantes sólidos y 14.400 litros de biofertilizantes líquidos para asegurar que nuestra producción es libre de agrotóxicos, los cuales a su vez, permiten la regeneración de los suelos mejorando sus propiedades físicas, químicas y biológicas.

A través del Mercado Agroecológico Campus Vivo se benefician 200 familias campesinas y varias pymes de la ciudad, que encuentran en nuestra comunidad académica un mercado dinámico para la comercialización de sus productos en condiciones de precios justos. Bajo este sistema se logra trasladar la rentabilidad generada en el proceso de fabricación y comercialización de los intermediarios a los productores. 

Más de 40 ferias agroecológicas realizadas al año han sido el escenario de relacionamiento entre productores y compradores responsables.

El establecimiento de las tiendas de la Confianza (modelo de comercio en el que los compradores no necesitan de la presencia física del vendedor para adquirir los productos) se ha convertido en una apuesta por la cultura de la cercanía, el cuidado y respeto mutuo entre compradores y productores, y en un escenario para la comercialización de nuestros productos desde la práctica de la libertad. El éxito de esta iniciativa nos permite augurar mayor presencia de nuestras tiendas de confianza en los bloques de nuestro campus para mejorar el bienestar de toda la población.